Todo pasa por una persona
Hay alguien que sabe armar la consulta, y toda la organización hace cola detrás. Si esa persona está de licencia, la empresa deja de saber cómo le fue.
Entre la pregunta y el número hay un pedido por mail, una persona que sabe armar la consulta y una espera de días. Cognit BI saca esos tres pasos del medio: escribís la pregunta en castellano y recibís el número, la tabla o el gráfico, sobre la información que tu empresa ya genera todos los días.
100 créditos gratis Sin tarjeta Sin migrar tu base
Por qué hace falta
La mayoría de las empresas ya tiene los datos. Lo que no tiene es una forma de preguntarles algo sin depender de alguien.
Todo pasa por una persona
Hay alguien que sabe armar la consulta, y toda la organización hace cola detrás. Si esa persona está de licencia, la empresa deja de saber cómo le fue.
La respuesta llega tarde
Para cuando el informe está listo, la decisión ya se tomó por intuición. Y la repregunta obvia —"¿y por sucursal?"— arranca la espera de nuevo.
Cada área tiene su versión
Los datos viven en planillas sueltas que cada uno arma a su manera. Dos reuniones distintas discuten sobre dos números distintos del mismo mes.
Qué cambia en el día a día
El cambio no es tener más tableros. Es que la distancia entre la duda y el dato pase de días a segundos, y que no dependa de la agenda de nadie.
Pedirle el informe a alguien
Se manda el pedido, se explica qué se necesita y se espera.
Preguntar directamente
Escribís la consulta en castellano y la respuesta llega en el momento.
Saber SQL o esperar a quien sabe
Cada corte nuevo necesita a alguien técnico disponible.
Sin lenguaje de consultas
La pregunta se escribe como se habla: la consulta técnica la arma el sistema.
Armar el gráfico a mano
Se exporta a Excel, se acomoda la tabla y recién ahí se hace el gráfico.
El gráfico sale con la respuesta
Pedís "graficá" y llega dibujado: barras, línea, torta, embudo y más.
Consolidar planillas de cada área
Alguien junta los archivos y los cruza a mano, cada mes.
Una sola fuente
Las fuentes se conectan una vez y todos consultan lo mismo.
Rehacer la misma consulta cada mes
Se vuelve a explicar lo mismo y se vuelve a esperar.
Queda a un clic
El historial guarda tus preguntas y se relanzan sin reescribirlas.
"Confiá en el número"
No se ve de dónde salió el dato ni qué se cruzó para obtenerlo.
Se ve el recorrido
Junto a la respuesta se dibujan las entidades y relaciones que se usaron para contestar.
Fortalezas
Preguntás como hablás
"¿Cuánto vendimos por sucursal el último trimestre?" es una consulta válida. No hay que aprender una sintaxis: alcanza con usar las palabras de tu negocio. Y si preferís, el botón de micrófono transcribe lo que dictes.
Vos elegís cómo verlo
La forma de la respuesta la define una palabra en tu pregunta. "Dame una tabla" devuelve una grilla; "graficá" devuelve un dibujo. Se pueden pedir barras, línea, torta, embudo, dispersión o histograma según qué quieras mostrar.
Tendencias y proyecciones
Palabras como "tendencia", "proyectá" o "próximo mes" no solo grafican lo que pasó: extienden la serie hacia adelante. Sirve para planificar compras, dotación o caja con lo que muestran tus propios datos.
Cruza lo que en tu ERP está separado
La información se organiza como una red de entidades y relaciones, no como tablas aisladas. Por eso puede responder preguntas que atraviesan áreas: un cliente, sus pedidos, sus comprobantes y su cobranza, en una sola consulta.
Historial y tableros propios
Cada persona guarda las vistas que mira todos los días y conserva el registro de lo que consultó. Sirve para repetir una pregunta y también para saber quién preguntó qué.
Sin mover tus sistemas
Lee de las fuentes que ya tenés. No hay que migrar la base, reemplazar el ERP ni montar un proyecto de datos: se conecta lo que hoy está funcionando.
Ejemplos
La palabra que uses decide el formato de la respuesta. Estos son los cuatro casos más habituales.
Una respuesta corta
"¿Cuánto facturamos en agosto?"
Sin palabras de formato, la respuesta llega analizada, en texto.
Una grilla
"Dame una tabla de ventas por cliente del último trimestre"
"Tabla", "cuadro", "listado" o "comparativa" devuelven los registros en filas y columnas.
Un gráfico
"Graficá la participación de cada sucursal en la venta anual"
"Graficá", "visualizá" o "diagrama" devuelven la visualización armada.
Una proyección
"Proyectá las ventas del próximo trimestre por línea de producto"
"Proyectá", "tendencia" o "próximo mes" extienden la serie hacia adelante.
Qué necesitás para arrancar
Tus fuentes de datos
Las bases o sistemas de donde sale la información. Se conectan una vez y a partir de ahí se sincronizan; la frescura de las respuestas es la de esa sincronización.
El vocabulario de tu empresa
Se define qué entidades existen y cómo se relacionan, usando los nombres que usa tu equipo. Ese mapeo es lo que hace que una pregunta escrita con tus palabras encuentre el dato.
Preguntas concretas
Es lo único que se aprende a usar. "Ventas por vendedor del último trimestre" funciona mejor que "cómo venimos": cuanto más precisa la pregunta, más útil la respuesta.
Funciona solo, y suma a los demás
Cognit BI no exige ningún otro módulo. Comparte la configuración de entidades y relaciones con Cognit Audit, así que lo mapeado para uno sirve para el otro; DocuHubAI aporta los datos de tus comprobantes y Cognit Compras el catálogo y el historial de precios. Cada uno amplía lo que se puede preguntar.
Tus datos, aislados
La plataforma opera en la nube con los datos de cada empresa separados de los del resto: cada cuenta accede únicamente a su propia información, y dentro de la cuenta el acceso se controla por usuario y rol.
Preguntas frecuentes
Creá la cuenta, conectá una fuente y hacé la primera pregunta.
100 créditos gratis Sin tarjeta Activación rápida